¡¡¡¡Mañana me voy!!!! (como dice la canción de Lagarto Amarillo)y hoy me están empezando a doler los oídos y la garganta... ya es mala suerte. Con lo que nos hemos reído mis amigas y yo de la posibilidad de ponerte mala en las vacaciones y resulta que me pasa a mi.... ¿significará algo?.
Poema que me envía un amigo "Por la noche hablamos. Ok, nena?. Nos montaremos en la harley y nos iremos a recorrer el desierto, esperando que la puesta de sol nos guíe y nos encuentre el camino para llegar a casa antes de fundir toda la pasta". Uffff, así son las cosas. El romanticismo ha desparecido y ese es el tipo de mensaje que recibes de un colega para iniciar con buen pie el fin de semana. ¿Qué más puedo desear?.
Hombre pues... alguien que me quiera, sentirme importante, ser un poco más artista, tener más tetas (¿porqué no?), dejar de fumar, que no haya pobreza, que me salga el viaje a Berlín, que ligue... aunque sea un poquito este fin de semana... bueno, bueno, bueno... que me emociono.
La noche iba bien. Estaba tranquila y no demasiado cansada, a pesar de que llevaba todo el día bebiendo ribeiro, cerveza y chupitos de licor de hierbas... Además, ellos estaban con nosotros. Son tan diferentes... Me gustan los dos. Estábamos hablando, se reían conmigo y yo con ellos, incluso llegué a pensar que tenía alguna opertunidad. Pero alguien nos interrumpió y la magia se rompió y ya no pude recuperarla. Me engustié, quería estar simpática, sentirme atractiva y gustarles, pero no podía, no me salía y la noche seguía avanzando.
No sé en qué momento me enteré de que iban a dormir con nosotros y que yo sería la única chica del grupo. Joder, iba a compartir cama con ellos!!! (bueno, y con dos más).
Al final, dormí mal y me sentí mal.
Un fracaso.
Moraleja: es importante sentirte bien, quererte y los demás también lo harán. Pero... es tan difícil.